“Algunos jugadores apuestan a lo que piensan que va a ocurrir en el partido: el resultado final por ejemplo», fue lo último que dijo nuestro entrevistado en la primera parte de la entrevista.
Otros, lamentablemente, no tienen escrúpulos a la hora de hacer todo lo posible para que suceda aquello en lo que se han jugado su dinero”. Normalmente, este segundo grupo de futbolistas que fuerza esos acontecimientos, apuesta a situaciones que no tienen apenas relevancia en el resultado final. Esto pasa muy desapercibido y es bastante sencillo lograrlo. “He sabido de gente que se enfrentaba, cada uno con un equipo, y tenían pactado que antes del descanso iba a haber más de 10 corners. Esto es algo muy sencillo de lograr, sobre todo si eres defensor o extremo, y cualquiera que juegue al futbol lo sabe. Forzamos 5 corners para un equipo, 5 para otro, y partir de ahí, a jugar.” Las faltas cometidas, y el número de tarjetas también son una de las apuestas más comunes de estos jugadores. También resulta muy sencillo provocar un agarrón o zancadillear al que tienes al lado, y como tampoco influye en el resultado final, pueden hacer como que aquí no ha pasado nada. La mayoría de los futbolistas que llevan a cabo estas prácticas salen beneficiados y sin ningún problema legal. También influye en esto el secretismo que existe en este mundillo. Es evidente que no es algo que está bien visto en el deporte, ya que lo desvirtualiza completamente. Por eso, los mismos que engañan al público que acude a sus partidos no son tan valientes a la hora de dar la cara. “Es lógico que haya secretismo. Si algún compañero de vestuario se enterara de algo así no creo que terminase muy bien el asunto… habría reyerta”. Uno de los principales miedos de estos apostadores puede ser que se entere el entrenador, lo que conllevaría consecuencias devastadoras. “Uy si se entera el míster… olvídate de jugar en todo el año. Yo por lo menos si algún día fuera entrenador, lo tendría clarísimo en esos casos”, comenta entre risas. Pero en algunos casos, la verdad acaba saliendo a la luz. Se le pilla antes a un mentiroso que a un cojo. “A mis oídos ha llegado alguna historia, y eso que este sólo es mi segundo año por estas ligas. Entre que la gente habla demasiado y comportamientos muy sospechosos, a veces todo se acaba sabiendo. Pero cómo ya he dicho, rara vez pasa esto. Tienes que ser muy torpe y hacerlo muy mal para que te pillen.” “Nunca he vivido ni he escuchado que haya ocurrido eso en mi entorno cercano, y espero que así siga durante toda mi carrera” nos explica. Aún así, la presencia de las mafias apostadoras en nuestro país es preocupante, ya que crecen de manera vertiginosa debido a sus beneficios económicos. No es coincidencia que estos inversores trabajen con jugadores semi-profesionales. Cuanto menos repercusión tenga el partido en el que invierten, menos sospechas levantarán. Por otro lado, futbolistas con sueldos bajos, estarán más predispuestos a aceptar sobornos. En el caso del Eldense, eran grupos inversores relacionados con el club, pero también existen los que van por libre.
Con esta reflexiónconcluimos la entrevista, en la que hemos comocido como funcionan las apuestas en el fútbol semi-profesional, de la mano de un propio futblista.

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